Después de una operación es muy habitual perder movilidad en la zona intervenida. La inflamación, el dolor, la cicatrización y el tiempo de inmovilización provocan que músculos y articulaciones se vuelvan rígidos y no recuperen su rango de movimiento de forma natural.
Esta falta de movilidad puede aparecer tras cirugías de rodilla, pie y tobillo, hombro, codo, muñeca, cadera o columna. Sin una intervención temprana, es frecuente que persistan limitaciones para caminar, levantar el brazo, flexionar la pierna o realizar actividades básicas del día a día.
En Clínica Bailío valoramos cada caso según el tipo de cirugía, los tejidos afectados y el tiempo de recuperación, diseñando un plan personalizado que te ayude a recuperar movilidad, fuerza y seguridad.

Las razones más comunes por las que la movilidad queda limitada son:
Aunque es normal perder movilidad al inicio, debes consultar si notas alguno de estos síntomas:
Una recuperación lenta puede indicar adherencias, mala cicatrización o una compensación en otras zonas del cuerpo.
Nuestro enfoque combina fisioterapia avanzada, terapia manual y ejercicio terapéutico para que recuperes progresivamente tu movilidad y funcionalidad:
El objetivo es restaurar la movilidad natural y devolverte la seguridad en tus movimientos sin dolor.