Los ejercicios hipopresivos llevan años en el vocabulario de la fisioterapia, pero todavía son una gran desconocida para la mayoría de las personas. En Clínica Bailío los incorporamos como parte del trabajo de suelo pélvico y de recuperación postparto, y los resultados que vemos nos hacen entusiastas de su potencial. Pero también vemos errores en su aplicación que conviene aclarar.

Qué son los ejercicios hipopresivos

El término «hipopresivo» hace referencia a una técnica postural y respiratoria que genera una reducción de la presión intraabdominal. A diferencia del ejercicio convencional, donde la mayoría de los movimientos aumentan la presión dentro del abdomen (algo problemático para el suelo pélvico), los hipopresivos buscan el efecto contrario.

El método fue desarrollado por el fisioterapeuta Marcel Caufriez en los años 80 y se basa en la combinación de posturas específicas con una apnea espiratoria (retención de la respiración en la espiración) que, cuando se ejecuta correctamente, genera un aumento reflejo del tono de la musculatura del suelo pélvico y una reducción de la presión sobre los órganos pélvicos.

Beneficios de los hipopresivos

Para el suelo pélvico

Es su indicación más importante. Los hipopresivos generan un estímulo de activación refleja del suelo pélvico sin la presión que conlleva el ejercicio convencional. Son especialmente útiles en:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: el aumento del tono basal del suelo pélvico mejora la continencia.
  • Prolapso de órganos pélvicos: reducen la presión sobre los órganos pélvicos y pueden frenar la progresión del prolapso.
  • Recuperación postparto: junto con los ejercicios de Kegel y la terapia manual, los hipopresivos son una herramienta de primer orden en la rehabilitación del suelo pélvico tras el parto.

Para el core y la columna

Los hipopresivos también activan el transverso abdominal y los músculos profundos de la columna, mejorando la estabilidad lumbopélvica. Son una alternativa de bajo impacto a los abdominales convencionales para personas con suelo pélvico debilitado o con hernia discal.

Para la postura

Las posiciones que se trabajan en los hipopresivos implican una corrección postural activa: elongación de la columna, apertura del pecho, activación de los estabilizadores escapulares. Con la práctica regular, mejora la postura global.

Para deportistas

Los hipopresivos están ganando popularidad en el mundo del deporte como complemento al entrenamiento de core, especialmente en mujeres deportistas con incontinencia durante el ejercicio de impacto (un problema mucho más frecuente de lo que se habla).

¿Son para todo el mundo?

No exactamente. Los hipopresivos tienen contraindicaciones:

  • Embarazo: la apnea espiratoria está contraindicada durante el embarazo.
  • Hipertensión arterial no controlada: la apnea puede generar picos de presión arterial.
  • Problemas respiratorios severos.

También es importante aclarar que los hipopresivos no son un sustituto de los ejercicios de Kegel ni de la fisioterapia de suelo pélvico: son un complemento valioso, pero para problemas como la incontinencia o el prolapso, el abordaje debe ser individualizado y supervisado.

Cómo aprender hipopresivos correctamente

La técnica hipopresiva no es intuitiva. La apnea espiratoria correcta —que activa el mecanismo reflejo del suelo pélvico— es difícil de conseguir sin guía. El primer paso es siempre aprenderla con un profesional especializado, no a través de un vídeo de YouTube.

En Clínica Bailío ofrecemos talleres y sesiones individuales de hipopresivos dirigidos por fisioterapeutas con formación específica, dentro del contexto de la rehabilitación del suelo pélvico.

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