El codo de tenista y el tendón del hombro comparten un lío frecuente: duele al agarrar, al levantar el brazo o al trabajar, el gel calma un rato y a las semanas sigue igual. En Clínica Bailío (C/ Ramírez de las Casas Deza 18, Córdoba) miramos la carga del tendón antes de sumar un aparato. La super inductiva entra como apoyo, no como sustituto de ese trabajo.

La ficha de la máquina está en super inductiva en Córdoba. El codo, como dolencia, sigue en epicondilitis. El hombro, en dolor de hombro.

Por qué no cede solo con reposo

Un tendón irritado durante meses no se arregla dejando de usarlo. El reposo baja el dolor y, a la vez, deja el tejido menos preparado para el día en que vuelves a cargar. Por eso el plan incluye ejercicio del tendón, dosificado, aunque al principio moleste un poco al hacerlo.

La super inductiva puede usarse en esas primeras fases para modular el dolor del codo o del hombro y que el ejercicio sea tolerable. El cabezal se apoya en la zona. La sesión se nota.

Cuándo no la aplicamos

No va si hay tornillos, una placa o una prótesis en ese codo o ese hombro. Tampoco con marcapasos ni en el embarazo. Si el hombro está operado y quedó metal, el plan postquirúrgico sigue sin esta máquina: lo explicamos en fisioterapia postquirúrgica.

Qué puedes esperar

No un codo nuevo en dos sesiones. Sí una valoración de qué gesto lo despierta (el ratón, la sartén, el saque, el pádel), un ajuste de esa carga y, si encaja, super inductiva dentro de la misma visita. Si a las pocas semanas no cambian el dolor ni lo que puedes hacer, se revisa el plan en vez de alargar sesiones por inercia.

Teléfono 695 904 730.