En Córdoba, el verano no es una broma. Las temperaturas que superan los 40°C durante semanas son una realidad que convierte el golpe de calor en un riesgo genuino, especialmente para mayores, niños pequeños y personas que hacen deporte o trabajan al aire libre. En Clínica Bailío queremos que este artículo sea una referencia práctica sobre qué es, cómo reconocerlo y qué hacer si ocurre.

Diferencia entre agotamiento por calor y golpe de calor

No toda reacción al calor intenso es un golpe de calor. Es importante distinguir:

Agotamiento por calor

Es la fase previa, más frecuente y menos grave. Se produce cuando el cuerpo pierde líquido y sales por la sudoración excesiva y no puede compensarlo adecuadamente. Los síntomas son:

  • Sudoración profusa.
  • Debilidad y fatiga intensa.
  • Piel pálida y fría o húmeda.
  • Dolor de cabeza, mareos.
  • Náuseas o vómitos.
  • Temperatura corporal elevada pero por debajo de 40°C.

En el agotamiento por calor, el mecanismo de termorregulación todavía funciona (la persona suda). El tratamiento es: trasladar a un lugar fresco, hidratación con agua y sales, descanso. Habitualmente se recupera sin complicaciones.

Golpe de calor

Es una emergencia médica. Se produce cuando el sistema de termorregulación falla y la temperatura corporal sube por encima de 40°C. Los síntomas que lo distinguen son:

  • Temperatura corporal superior a 40°C.
  • Piel seca, caliente y enrojecida (el mecanismo de sudoración ha fallado).
  • Confusión mental, desorientación, habla incoherente.
  • Posible pérdida de conciencia o convulsiones.
  • Taquicardia.

El golpe de calor puede causar daño en órganos vitales (cerebro, riñones, hígado) en cuestión de minutos. Requiere llamar al 112 inmediatamente.

Qué hacer ante un golpe de calor (primeros auxilios)

Mientras esperas a los servicios de emergencia:

  1. Traslada a la persona a un lugar fresco (sombra, interior con aire acondicionado).
  2. Enfría el cuerpo lo más rápido posible: aplica agua fría con esponjas o paños en la cabeza, cuello, axilas e ingles. Si es posible, usa hielo en esas zonas. El objetivo es bajar la temperatura corporal.
  3. No le des líquidos por vía oral si la persona está confusa o inconsciente: riesgo de aspiración.
  4. Ponla en posición lateral de seguridad si está inconsciente y respira.
  5. No la dejes sola hasta que llegue la ayuda.

Grupos de riesgo

En Córdoba, los grupos más vulnerables al golpe de calor son:

  • Personas mayores de 65 años: el mecanismo de termorregulación se deteriora con la edad.
  • Niños pequeños: tienen menos capacidad de regular la temperatura y dependen del cuidado de adultos.
  • Personas con enfermedades cardiovasculares, renales o neurológicas.
  • Personas que toman ciertos medicamentos: diuréticos, betabloqueantes, anticolinérgicos, algunos antidepresivos.
  • Deportistas que entrenan al aire libre durante las horas de máximo calor.
  • Trabajadores expuestos al calor: agricultores, trabajadores de la construcción.

Cómo prevenir el golpe de calor

  • No hagas ejercicio intenso entre las 12:00 y las 18:00 en los días de máximo calor. Si entrenas, hazlo a primera hora de la mañana o a última de la tarde.
  • Hidrátate de forma constante: no esperes a tener sed. En los días de calor extremo, un adulto activo puede necesitar 3-4 litros de agua al día.
  • Viste ropa ligera, de colores claros y transpirable.
  • Nunca dejes a niños, personas mayores o mascotas en un coche cerrado, ni siquiera unos minutos.
  • Refresca tu hogar: cierra las persianas durante las horas de más calor y abre las ventanas por la noche.
  • Comprueba el estado de los vecinos o familiares mayores en los días de ola de calor.

La prevención del golpe de calor es responsabilidad de todos, especialmente en las olas de calor extremo que cada vez son más frecuentes en Córdoba.

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