Cuando un paciente escucha «punción seca» por primera vez, la reacción más habitual es una mezcla de curiosidad y cierta aprensión. Las agujas generan respeto, es natural. Pero lo que en Clínica Bailío vemos semana tras semana es que esta técnica, aplicada correctamente, ofrece resultados muy buenos en casos que llevan tiempo sin responder a otros tratamientos.
¿En qué consiste la punción seca?
La punción seca es una técnica de fisioterapia invasiva que utiliza agujas de acupuntura —finas, estériles y de un solo uso— para tratar los puntos gatillo miofasciales: pequeñas zonas de hiperirritabilidad que se generan en el tejido muscular y que pueden provocar dolor local y dolor referido a otras áreas del cuerpo.
La palabra «seca» hace referencia a que no se inyecta ninguna sustancia: solo entra la aguja. Esto la diferencia de las infiltraciones o las mesoterapias, que introducen fármacos o soluciones en el tejido.
¿Qué es un punto gatillo?
Un punto gatillo (o trigger point) es un nódulo palpable dentro de una banda tensa del músculo. Cuando se presiona, produce un dolor reconocible por el paciente —ese dolor que «ya sabía que tenía ahí»— y frecuentemente irradia hacia otras zonas según patrones predecibles.
Por ejemplo, los puntos gatillo en el trapecio superior son una causa muy frecuente de cefaleas tensionales y dolor cervical. Los del glúteo medio pueden provocar dolor que simula una ciática. Los del infraespinoso producen dolor que se siente en el hombro y puede bajar por el brazo.
¿Cómo actúa la aguja?
Al introducir la aguja en el punto gatillo, se provoca una respuesta de espasmo local —una pequeña contracción involuntaria del músculo, claramente palpable y a veces visible— que es señal de que estamos en el lugar correcto. Esta respuesta desencadena una serie de mecanismos neurofisiológicos que reducen la actividad del punto gatillo:
- Disminución de la concentración de sustancias algogénicas (que generan dolor) en la zona.
- Normalización del pH local.
- Reducción de la actividad eléctrica patológica en las fibras musculares afectadas.
- Estímulo del sistema inhibidor del dolor a nivel espinal y supraespinal.
El resultado es una reducción del dolor local y referido, una disminución de la tensión en la banda muscular y una mejora de la movilidad articular asociada.
¿Para qué patologías está indicada?
En Clínica Bailío utilizamos la punción seca en una amplia variedad de patologías:
- Cervicalgias y cefaleas tensionales con origen miofascial.
- Lumbalgias con componente de hipertonía muscular.
- Tendinopatías con musculatura satélite sobrecargada.
- Síndrome del manguito rotador y dolor de hombro crónico.
- Epicondilalgia (codo del tenista/golfista).
- Fascitis plantar con afectación de la musculatura plantar y gemelar.
- Dolor miofascial crónico de cualquier localización.
- Síndrome de la cintilla iliotibial en corredores.
¿Duele la punción seca?
La sensación varía según la persona y la zona tratada. Lo más habitual es que la introducción de la aguja apenas se note, pero sí se percibe la respuesta de espasmo local como un calambre breve e intenso. Después de la sesión puede quedar cierta sensación de agujetas en la zona tratada durante 24-48 horas. En la mayoría de los casos, esta molestia desaparece rápidamente y viene seguida de una notable mejoría.
¿Tienes dolor muscular que lleva semanas sin resolverse? En Clínica Bailío realizamos una valoración completa para determinar si la punción seca puede ayudarte y, junto con otras técnicas, diseñamos el tratamiento más adecuado para tu caso.
En Clínica Bailío, fisioterapeutas especializados en Córdoba, podemos ayudarte. Pide tu valoración sin compromiso.