Con el calor llegan las piernas pesadas, los tobillos hinchados y los pies que apenas caben en los zapatos. Es una queja muy frecuente en verano, sobre todo entre las mujeres, y tiene una explicación fisiológica clara. En Clínica Bailío atendemos muchos casos de edema en miembros inferiores, especialmente en los meses de calor. Vamos a ver por qué ocurre y qué se puede hacer.

Por qué el calor hincha las piernas

El sistema venoso de los miembros inferiores tiene la difícil tarea de devolver la sangre hacia el corazón en contra de la gravedad. Para ello cuenta con válvulas unidireccionales y con la «bomba muscular» de la pantorrilla, que al contraerse comprime las venas y empuja la sangre hacia arriba.

Con el calor, los vasos sanguíneos se dilatan (vasodilatación) como mecanismo de termorregulación. Esta vasodilatación aumenta el volumen de sangre en los capilares y facilita el paso de líquido desde el interior de los vasos hacia los tejidos (edema). A eso se suma que el calor hace que muchas personas reduzcan su actividad física, lo que disminuye el efecto de la bomba muscular.

El resultado: líquido acumulado en los tejidos de las piernas y los pies, que genera la sensación de pesadez e hinchazón tan característica del verano.

Factores que agravan la hinchazón

  • Permanecer de pie o sentado mucho tiempo sin moverse: sin el movimiento muscular, el retorno venoso se enlentece.
  • Calzado con tacón alto o sin sujeción: alteran la biomecánica del tobillo y reducen la eficacia de la bomba muscular.
  • Vuelos largos o viajes en coche: la inmovilidad prolongada en posición sentada es uno de los escenarios más desfavorables para el retorno venoso.
  • Insuficiencia venosa crónica o várices: en personas que ya tienen un retorno venoso comprometido, el calor agrava significativamente los síntomas.
  • Embarazo: el útero grávido comprime las venas pélvicas, dificultando el retorno venoso de los miembros inferiores.
  • Retención de líquidos por causas hormonales, frecuente en mujeres en determinadas fases del ciclo o en la menopausia.

Qué puedes hacer para aliviar la hinchazón

Muévete más

El remedio más eficaz y más accesible. Caminar activa la bomba muscular de la pantorrilla y mejora el retorno venoso. Si tienes que estar de pie o sentada mucho tiempo, realiza pequeños movimientos de tobillo regularmente: flexión y extensión, círculos.

Eleva las piernas

Al final del día, o en los momentos de descanso, eleva las piernas por encima del nivel del corazón durante 15-20 minutos. Esto favorece el drenaje venoso y linfático por simple efecto de la gravedad.

Usa medias de compresión

Las medias de compresión graduada ejercen una presión mayor en el tobillo que disminuye progresivamente hacia la rodilla, favoreciendo el retorno venoso. Son especialmente útiles en viajes largos, durante el embarazo y en personas con insuficiencia venosa.

Hidratación adecuada

Paradójicamente, beber suficiente agua ayuda a reducir la retención de líquidos: cuando el cuerpo percibe falta de hidratación, tiende a retener más.

Dúcha de agua fría en las piernas

El frío produce vasoconstricción, que reduce el edema local. Una ducha de agua fría de tobillo a muslo al final del día tiene un efecto descongestivo muy apreciado por quienes tienen piernas pesadas.

Presoterapia: el tratamiento estrella para las piernas cansadas

En Clínica Bailío la presoterapia es uno de los tratamientos más demandados para las piernas pesadas e hinchadas, especialmente en verano. Las botas de compresión neumática secuencial imitan y potencian el efecto de la bomba muscular, favoreciendo el retorno venoso y el drenaje linfático de forma muy eficaz.

Una sesión de presoterapia produce una sensación de ligereza y reducción del edema que puede durar varios días. Para personas con insuficiencia venosa crónica o tendencia marcada a la retención de líquidos, un ciclo de sesiones de presoterapia en verano puede mejorar considerablemente su calidad de vida.

Cuándo es necesaria una valoración médica

La hinchazón de piernas leve y simétrica en verano, sin otros síntomas, generalmente no requiere atención urgente. Sí merece una consulta si:

  • La hinchazón es asimétrica (solo una pierna).
  • Hay dolor, calor o enrojecimiento intensos en una zona concreta.
  • La hinchazón no cede con el descanso nocturno.
  • Se acompaña de dificultad para respirar o sensación de presión en el pecho.

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