Una de las consultas más frecuentes de las madres recientes en Clínica Bailío es: «Quiero hacer algo de ejercicio pero no tengo con quién dejar al bebé.» Para ellas existe una solución que cada vez gusta más: las clases de Pilates postparto con bebé.

En Clínica Bailío llevamos años ofreciendo esta modalidad en Córdoba, y el feedback de las madres que pasan por nuestras clases es siempre el mismo: «Es lo mejor que he hecho para mí después del parto.»

Por qué el Pilates postparto y no otro ejercicio

El posparto no es el momento para volver al gimnasio como si nada. El cuerpo acaba de completar un proceso de nueve meses de adaptación y un parto que, con mayor o menor dificultad, ha sometido al suelo pélvico, al abdomen y a la columna a una carga enorme.

El Pilates postparto está diseñado específicamente para esta etapa:

  • No genera impacto sobre el suelo pélvico (nada de correr, saltar o hacer abdominales convencionales).
  • Trabaja de dentro hacia fuera: primero el suelo pélvico y el transverso abdominal, luego los músculos más superficiales.
  • Es adaptable: los ejercicios se modifican según el nivel de recuperación de cada mamá.
  • Es progresivo: la carga aumenta gradualmente a medida que el cuerpo recupera su función.

Qué trabajamos en las clases

Suelo pélvico

La recuperación del suelo pélvico es prioritaria. Las clases incluyen ejercicios de activación, coordinación y conciencia del suelo pélvico, complementados con educación sobre cómo gestionar la presión abdominal en las actividades cotidianas (al toser, al levantar al bebé, al incorporarse de la cama).

Diástasis abdominal

La diástasis de los rectos abdominales es casi universal después del embarazo. El Pilates postparto trabaja el cierre progresivo de esa separación mediante el fortalecimiento del transverso y los ejercicios hipopresivos, evitando los abdominales convencionales que la agravan.

Espalda y postura postparto

El amamantamiento, cargar al bebé y la falta de sueño generan una postura característica de hombros caídos, espalda redondeada y cuello tensionado. Los ejercicios de Pilates trabajan la musculatura de la espalda alta y los estabilizadores escapulares para contrarrestar estas compensaciones.

El papel del bebé en las clases

El bebé no es una complicación: es parte de la clase. Los ejercicios están diseñados para incluirlo: como peso, como «foco de atención» para mantener la alineación, o simplemente como compañero de colchoneta. Las mamás que no pueden atender al bebé durante un ejercicio lo hacen cuando pueden: la clase tiene ese ritmo natural y flexible.

El ambiente es acogedor, sin juicios y muy diferente a una clase de fitness estándar. Las pausas para el pecho, el cambio de pañal o simplemente calmar al bebé son parte del funcionamiento normal.

Cuándo y cómo apuntarse

Las clases son para mamás a partir de las 6-8 semanas después del parto vaginal (o algo más tarde tras cesárea). Antes de incorporarse al grupo, realizamos una valoración individual de suelo pélvico y diástasis para asegurarnos de que la mamá está preparada y para adaptar los ejercicios a su estado.

Los grupos son de un máximo de 5-6 personas. Nos encontramos en Clínica Bailío, C/ Ramírez de las Casas Deza 18, Córdoba.

Infórmate sobre las clases y disponibilidad