El hombro es, junto con la columna, la estructura que más consultas genera en Clínica Bailío. Y no es casualidad: es la articulación con más movilidad de todo el cuerpo, lo que la hace especialmente vulnerable. Cuando el hombro falla, lo notas en todo: no puedes levantar el brazo, no puedes dormir del lado afectado, no puedes alcanzar objetos en altura. Y el dolor puede ser muy limitante.
Aquí te explicamos qué pasa con más frecuencia en el hombro, qué debes hacer cuando te duele y cuándo hay que venir al fisioterapeuta.
Las lesiones de hombro más frecuentes
Tendinopatías del manguito rotador
El manguito rotador es un grupo de cuatro músculos y sus tendones que rodean la articulación del hombro y son responsables de la mayoría de sus movimientos. La sobrecarga —por deporte, trabajo o movimientos repetitivos— puede generar una tendinopatía: el tendón se irrita, se inflama y duele.
El síntoma más típico es el dolor al elevar el brazo, especialmente en un arco de movimiento concreto (arco doloroso), y el dolor nocturno que interfiere con el sueño.
Síndrome subacromial (pinzamiento)
El pinzamiento subacromial ocurre cuando las estructuras que pasan por el espacio subacromial (tendones, bolsa) se comprimen durante el movimiento del hombro. Genera dolor al elevar el brazo y es muy frecuente en nadadores, tenistas, trabajadores con los brazos por encima de la cabeza y lanzadores.
Bursitis subacromial
La bursa subacromial es una bolsa de líquido que reduce la fricción en el hombro. Cuando se inflama, el dolor puede ser muy intenso, especialmente al dormir y al mover el brazo.
Rotura del manguito rotador
Las roturas pueden ser parciales o completas. No todas las roturas duelen (muchas se encuentran de casualidad en resonancias de personas asintomáticas), pero las que dan síntomas generan dolor significativo y, en roturas grandes, debilidad marcada al elevar el brazo.
Inestabilidad y luxación
Especialmente en personas jóvenes deportistas. Cuando el hombro se ha luxado una vez, aumenta el riesgo de que vuelva a ocurrir.
Capsulitis adhesiva (“hombro congelado”)
Una de las condiciones más incapacitantes: la cápsula articular se inflama y se contrae, generando una pérdida progresiva de movilidad en todas las direcciones. El dolor puede ser muy intenso, especialmente de noche, y la limitación puede llegar a ser casi completa.
Qué hacer cuando te duele el hombro
Las primeras 48-72 horas (fase aguda)
- Frío local: aplica frío (nunca directamente sobre la piel) durante 10-15 minutos varias veces al día para reducir la inflamación.
- Reposo relativo: evita los movimientos que generan dolor intenso, pero no inmovilices completamente el hombro. La inmovilidad total favorece la rigidez.
- Posición de descanso: busca la posición en que el brazo duele menos. Muchas personas se encuentran mejor con el codo apoyado y el brazo ligeramente separado del cuerpo.
- Antiinflamatorios si tu médico los indica.
Lo que NO debes hacer
- No “crackear” el hombro: si el hombro está lesionado, forzar el crujido puede agravar la lesión.
- No ignorarlo durante semanas: el dolor de hombro que no mejora con reposo relativo en 1-2 semanas necesita valoración profesional.
- No hacer “gimnasia” sin diagnóstico: los ejercicios de hombro sin saber qué estructura está afectada pueden empeorar el cuadro.
Cuándo ir al fisioterapeuta (o al médico)
- Si el dolor es muy intenso o no cede con el reposo.
- Si el dolor interfiere con el sueño durante más de 2-3 noches.
- Si tienes debilidad marcada para levantar el brazo.
- Si el hombro “cede” o sientes sensación de inestabilidad.
- Si el dolor no mejora en 1-2 semanas con las medidas básicas.
Cómo tratamos el hombro en Clínica Bailío
El tratamiento depende del diagnóstico. Hacemos una valoración clínica completa para identificar qué estructura está afectada y en qué fase se encuentra. A partir de ahí, el tratamiento puede incluir:
- Terapia manual: movilizaciones articulares y de tejido blando para reducir el dolor y recuperar movilidad.
- Ejercicio terapéutico: es el pilar fundamental, especialmente en tendinopatías. El tendón mejora con carga progresiva y controlada.
- Punción seca o neuromodulación si hay puntos gatillo activos.
- Tecar terapia o ultrasonidos como complemento.
- Ejercicio de control motor: muchas lesiones de hombro tienen en su base una alteración del control motor escapular. Trabajar este aspecto es fundamental para la resolución duradera.
El hombro responde muy bien a la fisioterapia cuando el tratamiento está bien dirigido. La mayoría de los casos no requieren cirugía.
Descubre nuestro servicio de fisioterapia y pide tu valoración.
En Clínica Bailío, fisioterapeutas especializados en Córdoba, podemos ayudarte. Pide tu valoración sin compromiso.